Ternium, una de las principales empresas siderúrgicas de Latinoamérica, obtuvo unos beneficios netos atribuidos hasta junio de 557 millones de dólares, un 97.5% más que durante los seis primeros meses del año anterior.
Sin embargo, las ganancias habrían sido de 837 millones de dólares de incluirse aportes por atípicos, los cuales ascendieron en el semestre hasta los 280 millones de dólares.
Las ventas netas crecieron un 5%, hasta los 8,274 millones de dólares, mientras que el acumulado de costes productivos, comerciales, administrativos y otros retrocedió en un 1.2% para quedarse en 7,455 millones de dólares.
Al cierre de junio, la multinacional se anotó un resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado de 1,195 millones de dólares, un 64.8% más, y un margen de Ebitda ajustado del 14%, cinco puntos más que en el primer semestre de 2025.
De su lado, Ternium registró en el segundo trimestre unos beneficios netos atribuidos de 344 millones de dólares y una facturación de 4,340 millones de dólares, equivalente a unos incrementos del 61.5% y del 10.3%, respectivamente.
Si se desglosan los datos por segmentos, el volumen de acero comercializado descendió un 0.1%, hasta los 7,567 millones de toneladas, y el de productos de minería se dejó un 3.3% y bajó a 6,173 millones de toneladas.
Ternium espera que el Ebitda ajustado repunte en el tercer trimestre impulsado por unos mayores despachos y un mejor margen de Ebitda ajustado. La expansión del margen será consecuencia de que los ingresos por tonelada aumentarán a mayor velocidad que los gastos.
La compañía metalúrgica prevé que México mantenga su dinamismo gracias a la construcción de ductos y la sustitución de equipos importados desde Asia, al tiempo que Brasil tendrá un "comportamiento desigual" y el mercado argentino un desempeño "sólido" por la fortaleza de las inversores energéticas, mineras y agrarias.