
Estudio Once Radio
Les dicen "dumbphones" (teléfonos tontos). Son aquellos viejos aparatos de los años 2000, con tapita y teclado de botones. Lejos de ser un capricho, es un movimiento de salud mental. La gente está exhausta de vivir pendiente de las notificaciones, de Instagram y de la inmediatez de WhatsApp. Al dejar el smartphone en un cajón el fin de semana, están descubriendo algo que habíamos olvidado: el inmenso placer de mirar a los ojos al que tenemos enfrente sin interrupciones.











