
Estudio Once Radio


Los patios de las escuelas se habían quedado en silencio. Los niños ya no corrían ni hablaban estaban sentados mirando pantallas. Ante los alarmantes picos de ansiedad infantil, la medida de prohibir los celulares en los recintos escolares está dando resultados mágicos. Los docentes reportan que volvió el ruido de los juegos, las charlas y, sobre todo, la concentración en las aulas. A veces, prohibir una pantalla es liberar una infancia.











