
Estudio Once Radio


Es la gran ironía de nuestra era: nunca estuvimos tan conectados y, sin embargo, nunca nos sentimos tan solos. La necesidad de pertenecer a una "tribu" es biológica. Por eso estamos viendo un resurgir de los clubes de barrio, las caravanas nostálgicas (como las de nuestros queridos Musifans), los talleres de arte presenciales y las mateadas en la vereda. Las pantallas informan, pero solo el contacto físico, la mirada directa y el abrazo genuino tienen la capacidad de sanarnos.











