
Estudio Once Radio


Estamos atravesando una época fascinante. Mientras los algoritmos y los programas de computadora pueden crear una canción en tres segundos, la audiencia está pidiendo a gritos volver a la raíz. Los conciertos acústicos, los formatos íntimos y los vinilos están viviendo un resurgimiento arrollador. Psicológicamente, nuestro cerebro está agotado de la perfección digital buscamos la imperfección hermosa de un dedo resbalando por la cuerda de una guitarra o un cantante tomando aire antes del estribillo. La música real nos recuerda que, a pesar de tanta pantalla, seguimos siendo profundamente humanos.











